La fiesta de este día es el aniversario de la dedicación de una iglesia de San Miguel, en Roma, cerca del Circo Máximo, por el Papa Bonifacio II , alrededor del año 530. Con este motivo, se compuso la Misa del domingo XVIII después de Pentecostés, que hace varias alusiones a la ceremonia de la dedicación. Juntamente con San Miguel, veneramos a todos los Ángeles . Es en esta fiesta más antigua de ellos , y originariamente, la única. El oficio del Arcángel está expresado en su nombre , que traducido al castellano, significa : " Quien como Dios " San Miguel es, ante todo, el jefe de la milicia celestial. La sagrada escritura no lo representa en diversas ocasiones luchando victoriosamente contra Satanás. Está lucha se realiza constantemente, de una manera invisible, en la iglesia. Por eso San Miguel es el protector de la iglesia, que intercede por ella ante el trono de Dios.
Citamos un fragmento de la nota de aciprensa:
Es indudable que se les invocaba mucho tiempo antes de habérseles destinado fiestas y templos, y no se les había señalado un día particular, porque su culto estaba como incorporado en todas las oraciones públicas, en todos los sacrificios públicos, y por consiguiente en todas las fiestas de la Iglesia. Se hace mención de los Ángeles en el Prefacio y en el Canon de la misa; en el Salterio, que compone casi todo el oficio canónico; reiteramos con muchísima frecuencia la memoria de los Ángeles; las Letanías, que ascienden a la más remota antigüedad, y son como un compendio de las oraciones generales de la Iglesia, nombran a los Ángeles después de María, su augusta Reina: y así como se celebra una fiesta general de la Trinidad, del Santísimo Sacramento y de todos los Santos antes que hubiera solemnidades particulares establecidas en honra suya, del mismo modo se celebra la fiesta general de todos los Ángeles, cuyo culto enlaza a toda la liturgia católica, antes que se les hubiese designado fiestas o templos particulares. Sin embargo la Iglesia, llena de gratitud hacia los espíritus administradores que velan por su defensa y cooperan a la salvación de sus hijos, estableció dos fiestas especiales para satisfacer el tributo de su devoción. La primera es la de San Miguel, príncipe de la milicia celestial, y la segunda la de todos los santos Ángeles, y en particular en Ángel custodio. Explicaremos en breves palabras el origen de esta doble solemnidad. En la época que el Creador había señalado para poner a prueba la fidelidad de los Ángeles, un gran número de ellos, enorgullecidos con su propia excelencia, se alzaron contra el Autor de tantos dones sublimes. El Arcángel San Miguel precipitó en el abismo a los rebeldes con la impresión irresistible del nombre de Dios, victoria expresada por el mismo nombre de este Arcángel Quis sicut Deus? ¿Quién cómo Dios? San Miguel ha sido mirado siempre como el Ángel defensor de las naciones fieles; antiguo protector de Francia, el rey Luis XI le tomó por patrono de la Orden militar establecida bajo su nombre en 1469.

A partir del siglo XIX, se empezaron a rezar unas oraciones especiales luego de la Misa Se trata de súplicas añadidas en tiempos de tribulación, oraciones por las grandes intenciones de la Iglesia, en las que debe participar también el pueblo, y que por eso se rezan con los fieles en su propia lengua. El mismo León XIII, en 1886 introdujo la invocación del Arcángel San Miguel*. No se trata de una nueva oración, sino de una invocación aislada, con carácter de exorcismo, rarísima en la liturgia romana.(Jungmann, Josef, El Sacrificio de la Misa, BAC página 1026)
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; se nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios pedimos suplicantes; y tu príncipe de la milicia celestial arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas.
Sin embargo, cuando el arcángel Miguel pleiteaba contra el diablo y disputaba el cuerpo de Moisés, no se atrevió a insultarlo, sino que dijo: "¡Que el Señor te reprenda!". Carta de Judas 1. 9